Tengo una hernia.

A ver si os suena esta historia: “el médico me ha dicho que tengo una hernia”

Una persona va al especialista porque le duele la espalda, imagen al canto, se observan procesos degenerativos en las zonas lumbares (hernias, protusiones, artrosis…)

Usted tiene la espalda fatal, mire todo lo que tiene mal. Eso le está produciendo el dolor.

Si no es candidato de operación porque la cosa no está muy chunga… pues medicación, reposo o rehabilitación si ya lleva mucho tiempo.

Pero, ¿realmente lo que se ve en la imagen provoca el dolor? ¿puede ser que lo observado sean simplemente procesos naturales de degeneración de nuestro cuerpo? ¿El dolor vendrá de otra cosa?

Un poco de historia

El físico Wilhem Conrad descubrió los rayos X el 8 de noviembre de 1895 mientras estudiaba el poder de penetración de los rayos catódicos. Pero no fue hasta 1896 cuando se realizó la primera radiografía de un brazo fracturado.

La resonancia magnética tardó un poco más en llegar, y no fue hasta la década de los años 70 del pasado siglo cuando Raymond Damadian demostró que la resonancia magnética podía utilizarse en el ámbito médico.

Con la llegada de las radiografías y las resonancias, la medicina pudo ver que sucedía en el interior de nuestro cuerpo. Un campo antes vetado para la ciencia se abrió paso y, con ello, muchas cosas inexplicables comenzaron a tener cierto sentido.

Aunque fue un gran avance y nos ha traído muchísimas cosas positivas, también hubo una cuestión que no quedó demasiado clara, al menos en la parte osteo-muscular ¿Qué entra dentro de lo normal o es patológico? ¿Todo lo que observamos fuera de lo normal es el responsable de generar dolor?

Lo que nos dicen las imágenes

Esta cuestión que parecía tan evidente no lo es tanto y hay estudios que demuestran que los procesos degenerativos en la columna (como las hernias, pérdida de volumen del disco, artrosis facetarias,etc…) son procesos muy normales del propio desgaste del cuerpo y que muchos de estos pasarán desapercibidos por la población al ser, la mayoría, asintomáticos (no generan ningún dolor).

En este estudio se evaluaron más de 3000 personas sin ningún síntoma y encontraron que la prevalencia de degeneraciones discales aumentaba desde un 37% en personas de 20 años hasta un 96% en personas de 80 años. Se encontraron porcentajes similares en el hallazgo de protusiones discales.

Entonces, ¿si me ven una hernia significa que tengo mal la columna y me va a doler? No necesariamente. Un buen diagnosticador no solo debe quedarse con la imagen que muestran las resonancias y radiografías sino que debe tener en cuenta todo el cuadro clínico de la persona.

Nuestros tejidos envejecen

Esto no solo ocurre con la columna, sino en todo nuestro cuerpo. El deterioro de los tejidos es algo muy normal con el paso del tiempo.

En este estudio podemos observar procesos degenerativos en el hombro como bursitis subacromiales, degeneración de la articulación acromioclavicular, tendinosis del supraespinoso, etc… eran observadas en personas sin ningún tipo de síntoma.

Este estudio muestra como el 70% de los jugadores de hokey tiene alteraciones en caderas y pelvis sin ningún tipo de síntoma asociado.

En las rodillas hay estudios que muestran lo común que es encontrarse desgarros o degeneraciones meniscales en personas asintomáticas

¿Entonces por qué me duele?

Esta pregunta no es tan sencilla de responder como se piensa, no siempre hay una causalidad directa entre encontrar imágenes con degeneración y dolor. Podemos no sentir ningún dolor teniendo destrucción de tejidos y podemos sentir mucho dolor sin tener nada aparentemente dañado. Puedes leer más sobre esto pinchando aquí.

Básicamente, el dolor es una señal de acción que crea tu cerebro para protegerte de un peligro real o potencial. Para determinar qué es un peligro y que no, el cerebro considera una gran cantidad de información: datos sensoriales de los tejidos, emociones, recuerdos de dolores pasados, saber si tienes apoyo social y económico, miedo al futuro etc.

Por tanto, es muy importante no generar catastrofizacion en las personas que ven imágenes anormales o les han enseñado lo mal que están sus tejidos porque a veces esto empeora mucho el cuadro de síntomas y su futura recuperación.

En definitiva

Aunque el uso de resonancias magnéticas y radiografías es muy útil, no debe abusarse de ello, puesto que puede generar un sobrediagnóstico estéril para la recuperación de la persona.

Evitar la catastrofización sobre el dolor ayuda muchísimo en la recuperación de las personas con dolor.

El hecho de observar procesos degenerativos en los tejidos es algo muy común dentro de la población sin ningun tipo de síntomas.

Conocer el cuadro clínico completo de la persona es lo que debe tener en cuenta un buen especialista.

Únicamente en los casos graves con cuadros clínicos complejos se aconseja la cirugía, es decir, es el último recurso. Generalmente se pueden hacer muchas cosas antes para eviar llegar al quirófano.

 

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