HISTORIAS DE LA OSTEOPATÍA

Aprovechando que llega el verano y viendo el carácter tan serio que está tomando este blog, me voy a permitir el lujo de escribir algo más distendido y que espero que al menos paséis un buen rato leyendo.

Quien se dedica a este campo habrá podido oír historias más o menos alucinantes a lo largo de su vida profesional. Muchas de las veces, te das cuenta que las historias que cuentan las personas que pasan por las consultas suelen tratarse de situaciones medio entendidas o tergiversadas y que las historias que te cuentan los profesionales son solo partes de una realidad.

Llevo más de 10 años dedicándome a esta profesión y os puedo asegurar que no hay nada de baritas mágicas detrás de lo que hacemos y que no abundan los milagros, aunque algunos quieran ser “milagreros”

Simplemente quería recoger algunas de las anécdotas más curiosas que he podido escuchar y ver de primera mano a lo largo de mi carrera y que todas ellas tienen cierta explicación detrás, aunque suenen a ciencia ficción:

 

Lázaro levántate y anda:

Este caso es de un señor que llevaba varias décadas viniendo intermitentemente por el centro donde trabajaba. Un día me dio por preguntarle cómo fue la primera vez que vino y me contó la siguiente historia

– “Hace muchos años me quedé doblado sin poder casi ni andar, estuve visitando médicos y tomando mil pastillas que no me mejoraban absolutamente nada. Visité todo tipo de terapeutas, fisios etc. durante mucho tiempo sin resultado hasta que llegué aquí. Me dieron una sesión y cuando salí me dolía todo el cuerpo. Me senté afuera a esperar que vinieran con el coche a buscarme y en esto que salió la persona que me atendió y me preguntó que, hacia ahí sentado, que él había desactivado no sé qué cosas. Tras una charla de la que poco entendí me dijo que en 5 minutos me iba a levantar por mi propio pie e iba poder irme conduciendo a casa…. Y así fue”.

He de deciros que le pregunté a la persona que le atendió y tampoco daba crédito a esta historia y a día de hoy no sabemos que quiso entender la persona, pero le sentó fenomenal.

El poder de la mente es alucinante.

Acertamos más que el meteorólogo:

Una vez atendí a una persona que afirmaba que alguien le dijo 4 años atrás “no te preocupes que esto no te va a volver a doler hasta dentro de 4 años … y tal cual” el señor venia alucinado de la precisión de tal predicción.

Spoiler “no tenemos la más mínima idea de cuánto tiempo tardará algo en reaparecer”

Vale para un roto y un descosido:

Recuerdo un señor con muchísimos problemas de salud y de movilidad que tras una sola sesión empezó a encontrar una mejoría que no había notado hace muchos años. Lo que más le cambió gracias a que podía moverse, fue su estado de ánimo, tal fue la cosa que un día me llegó a preguntar si curábamos la diabetes porque le había mejorado.

Que yo sepa, la osteopatía no cura la diabetes.

Solucionamos roturas de ligamentos a golpe de crujidos:

Quizás esto sea de lo más escuchado por ahí sobre nuestra profesión “me hice un esguince, alguien me crujió el pie y solucionado”.

A esta afirmación le faltan muchos matices y explicaciones. Un esguince es una rotura parcial o total de un tejido ligamentoso, asi que no, no se cicatrizan ligamentos colocando huesos.

Rectificamos escoliosis y vigas de acero:

También es muy comentado dentro de nuestra profesión que hay por ahí gente con poderes para dejar recta una escoliosis estructurada (ya rígidas) de personas adultas.

Por favor si estas leyendo esto quisiera ver ese milagro de la humanidad.

El dedo mágico:

Cuentan que hay un señor que solo le funciona lo que le hagas, si la última cosa que le haces es tirarle del dedo gordo del pie. Si no le tiras del dedo, da igual todo el trabajo que hayas realizado antes.

Nunca hay que subestimar el efecto placebo.

 

¿Y vosotros, teneis alguna historia interesante que contar?

 

 

 

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